Letra de Si Te Miro - Carta Baladi
Letra de canci�n de Si Te Miro de Carta Baladi lyrics
Si te miro, me puedo olvidar
de pasiones que nunca he descrito,
de miradas, de roces de cuerpos,
de un estruendo sobre mi cabeza.
No me hables, a�n puedo pensar
mil acciones de malabarista.
Mis neuronas comienzan a andar
sobre luces, membranas prohibidas.
Y t� que te crees que me sobran las balas,
me desgasto pensando en miradas manidas
que me oprimen, me condenan,
que destrozan todo lo que soy: desobediencia.
A�n me acuerdo de tu caminar,
tu cantar entre las ramas;
a�n me come tu boca al hablar:
mi camisa de fuerza claudica ante mi terquedad.
https://www.coveralia.com/letras/si-te-miro-carta-baladi.php
No me digas que huyes del alba,
que un silbido trepana tu sue�o;
no me digas que quieres trepar
a ese �rbol siniestro, una vez m�s.
Y no intentes enga�ar al anciano convaleciente,
Al maestro de la salvedad: ya no queda tiempo.
No secuestres mi perra conciencia,
que me sangra, me arrastra las penas;
me revienta tener que buscar
la pregunta encerrada en tu cuerpo;
me lamento de no haber amado
la amargura, el silencio, tus manos.
de pasiones que nunca he descrito,
de miradas, de roces de cuerpos,
de un estruendo sobre mi cabeza.
No me hables, a�n puedo pensar
mil acciones de malabarista.
Mis neuronas comienzan a andar
sobre luces, membranas prohibidas.
Y t� que te crees que me sobran las balas,
me desgasto pensando en miradas manidas
que me oprimen, me condenan,
que destrozan todo lo que soy: desobediencia.
A�n me acuerdo de tu caminar,
tu cantar entre las ramas;
a�n me come tu boca al hablar:
mi camisa de fuerza claudica ante mi terquedad.
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No me digas que huyes del alba,
que un silbido trepana tu sue�o;
no me digas que quieres trepar
a ese �rbol siniestro, una vez m�s.
Y no intentes enga�ar al anciano convaleciente,
Al maestro de la salvedad: ya no queda tiempo.
No secuestres mi perra conciencia,
que me sangra, me arrastra las penas;
me revienta tener que buscar
la pregunta encerrada en tu cuerpo;
me lamento de no haber amado
la amargura, el silencio, tus manos.